Audrey Niffenegger habla de los catorce años de espera por la secuela de La chica del tiempo
La autora cuenta a The Guardian cómo una novela iniciada en el optimismo de la reelección de Obama se transformó, a lo largo de más de una década de escritura, en algo mucho más sombrío.

Audrey Niffenegger, cuya primera novela La chica del tiempo (2003) se convirtió en un best seller mundial, contó a The Guardian que empezó a escribir la esperada secuela de ese libro en 2012, poco después de la reelección de Barack Obama. Describe aquel momento de la política estadounidense como "optimista" —"lo mejor que se puede esperar aquí"—, aunque la nueva novela la obligaba a imaginar a Estados Unidos varias décadas más adelante.
Según The Guardian, los catorce años que dedicó a escribir el libro vieron cómo la política estadounidense cambiaba de tal manera que los futuros que había imaginado resultaron cada vez más verosímiles. Una escena temprana del libro muestra a un grupo de neonazis en una fiesta, escrita en un momento en que, según ella, pocos creían que Estados Unidos viviría un resurgimiento del neonazismo.
Lo primero que recuerdo haber leído en las noticias fue el Watergate, y así crecí con Reagan, y luego los republicanos cada vez más fuertes, de modo que cada presidente republicano resulta peor que el anterior. Y pensé que la progresión lógica de eso sería el fascismo.
Audrey Niffenegger, a The Guardian
En la entrevista, Niffenegger también habla del síndrome del impostor, de las adaptaciones a la pantalla de su obra, y de lo pesada que puede resultar una ausencia tan larga de nueva ficción: dice que algunos llegaron a pensar que simplemente había dejado de escribir. El material disponible no precisa título, editorial ni fecha de publicación de esta secuela.
Fuentes
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