Pierric Bailly aborda por primera vez la figura del monstruo en su octava novela
En «Rouges-Truites», el escritor del Jura se adentra en el terreno del thriller siniestro sin abandonar sus paisajes y su voz habituales.

La octava novela de Pierric Bailly, «Rouges-Truites», se inscribe tanto en la continuidad como en la ruptura respecto a su obra anterior, según Le Temps. El diario señala que el libro conserva los temas predilectos del autor —una exploración minuciosa de las relaciones familiares y de amistad, y la evolución de los personajes a largo plazo— junto con un narrador de voz oral y cercana que se ha convertido en marca de la casa de Bailly, el tipo de narrador que uno querría tener como buen amigo.
El Jura francés, paisaje muy querido por Bailly desde novelas como «L'homme des bois» y «La foudre», vuelve a estar presente, descrito por Le Temps como magnético y ambivalente como nunca, hasta el punto de imponerse como un personaje más.
La novedad, según la reseña, radica en la aparición por primera vez en la obra de Bailly de la figura del monstruo. Tras moverse entre el relato de aprendizaje íntimo y la novela de aventuras en libros anteriores, «Rouges-Truites» se sumerge en lo que Le Temps llama un thriller maléfico. El diario escribe que el novelista, conocido por su empatía y su escucha respetuosa hacia sus personajes, dedica aquí páginas oscuras y gélidas al dominio narcisista, violento y envilecedor que ejerce una mente perturbada.
Bailly participará en el festival Livre sur les quais, en Morges, según Le Temps.
Fuentes
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